Natural del histórico y emblemático barrio de Triana, ha crecido profundamente arraigado a sus tradiciones. Desde muy pequeño forjó una estrecha vinculación con la Hermandad de San Gonzalo, a la que llegó de la mano de sus padres. Fueron ellos quienes, con firme voluntad de transmitirles esa herencia, inscribieron tanto a él como a su hermana en la corporación, quedando así estrechamente ligados a la Hermandad.
Su vida en la Hermandad de San Gonzalo ha estado siempre marcada por un compromiso sincero de servicio y por un profundo cariño a la Iglesia. Ha participado activamente en Priostía, en la Diputación de Cultos y Formación y en el Grupo Joven, colaborando en la organización, el cuidado y la vida espiritual de la Hermandad.
A lo largo de los Lunes Santos ha tomado parte en la estación de penitencia como nazareno, acólito y servidor de paso, viviendo de forma muy especial la cercanía a los Sagrados Titulares. Entre sus recuerdos más significativos se encuentra su participación en los cultos de la Coronación Canónica de Nuestra Señora de la Salud y en el montaje de todos los actos que acompañaron aquel acontecimiento histórico, que marcó un hito en la devoción mariana de la Hermandad.
En el ámbito académico, estudió la carrera de Fundamentos de la arquitectura, una formación que ha sabido enlazar con su interés por el patrimonio y la liturgia. Su visión técnica y artística le permite comprender con profundidad la arquitectura histórica y el valor que esta tiene en la identidad espiritual de la ciudad, uniendo así el rigor profesional con la responsabilidad hacia la dignificación del legado cultual de la Hermandad. Desde la Vocalía de Cultos que va a asumir, pondrá este conocimiento al servicio de la mejora, el cuidado y la coherencia estética de los actos litúrgicos, velando por que cada celebración se desarrolle en un marco que realce su sentido espiritual.
Actualmente desarrolla su labor como sacristán en la Santa Iglesia Catedral de Sevilla, un servicio que le brinda la oportunidad de unir su vocación de entrega con el conocimiento y el cuidado del patrimonio litúrgico y artístico. Su trabajo diario es reflejo de un compromiso profundo con la liturgia y la oración, ejerciendo como puente entre la tradición legada por nuestros mayores, la devoción que Sevilla profesa a nuestros Titulares y la misión de transmitir la fe a los más pequeños de la Hermandad.
Con plena disposición y profundo respeto hacia la responsabilidad que se le confía, afronta esta nueva etapa en la Junta de Gobierno con el deseo sincero de servir a sus hermanos y de contribuir, desde la humildad y la entrega, al crecimiento espiritual de la Hermandad.
Encomendado a Nuestro Padre Jesús en Su Soberano Poder y a Nuestra Señora de la Salud Coronada, pone su labor bajo su amparo para que guíen cada decisión y acompañen a todos los que trabajan por el bien de San Gonzalo.



















